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martes, 19 de noviembre de 2013
LA EVOLUCIÓN DEL SISTEMA DEMOCRATICO
La democracia es una forma de organización de un grupo o sociedad, en la que se promueve la igualdad, la participación, el respeto y la unión de todos para buscar un fin común. Todo construido por todos en el marco de los Derechos Humanos. La democracia es aquel sistema de gobierno en el que la soberanía del poder reside y está sustentada en pueblo. Es éste, por medio de elecciones directas o indirectas, quien elige las principales autoridades del país. Asimismo, es el pueblo, quien puede cambiar o ratificar a estas mismas autoridades, en las siguientes elecciones populares.
Los tiempos han cambiado a la vez que ha evolucionado la tecnología y ha cambiado la forma de organización social. Desde la Prehistoria, la organización social tiene su tendencia a la sobre vivencia (por cuestión natural) por medio de la recolección y la caza.
En las civilizaciones de la Edad Antigua, se promulgó la esclavitud como forma de orden social.
En la Edad Media, con la caída del Imperio Romano, surge una nueva forma de organización; se pasó de la esclavitud al Feudalismo, acompañado de una sociedad teocéntrica. Luego viene el Renacimiento, donde la sociedad trae consigo artistas históricos; se promueven las ciencias, las artes, y en esta época hay un ambiente de igualdad, fraternidad y libertad. Hay una sociedad antropocéntrica.
La Edad Moderna es escenario de grandes hechos como la Revolución Industrial y la Reforma Protestante. Surge la preocupación por el progreso y nuevas divisiones de la organización política (legislativo, ejecutivo y judicial). Por otro lado suceden la I y II Guerra Mundial. Después de esto, hay un mundo de incertidumbre que se revuelve con la Era Digital y la Sociedad de la Información, y allí hay una contradicción: hay más conectividad e interconexión, pero a su vez, más exclusión, violencia y brechas en el acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), lo que no es bueno para una sociedad “democrática”.La ciudadanía es el ejercicio democrático del ciudadano dentro de una sociedad o comunidad. Ese es un ideal, pero en un país con tanta desigualdad y pobreza, ¿es realmente “democracia” la democracia colombiana?
domingo, 3 de noviembre de 2013
EL MALTRATO INFANTIL
La atención jurídica y médica de los menores maltratados empezó a desarrollarse en la segunda mitad del siglo XIX. De manera individual, el médico francés A. Tardieu publicó en 1860 la primera monografía sobre el tema y el también médico estadounidense Silverman demostró con estudios radiológicos las consecuencias no visibles de los maltratos.
El primer proceso judicial que defendió a un menor (una niña) por los malos tratos recibidos por adultos (en su caso, su propia madre), tuvo lugar en 1874 en Estados Unidos. La acusación fue realizada por la Sociedad Protectora de Animales, por cuanto no existía ley alguna que amparase a los menores, aunque sí a los animales en general.
Estas labores pioneras dieron como resultado que antes de que acabase el siglo se creasen dos sociedades pro derechos de los niños: The Society for the Prevención of Cruelty to Children, en Nueva York, y The Nacional Society for the Prevention of Cruelty to Children, en Londres.
La atención a los derechos de los menores es característica de la segunda mitad del siglo 20, que es cuando se les reconoce como sujetos de derechos. En 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración de los Derechos del Niño; y, más tarde, en 1989, esa misma Asamblea adoptó la Convención sobre los Derechos del Niño.
Paralelamente a este interés en el estatus legal, se fue desarrollando la correspondiente atención a la comprensión y prevención del fenómeno.
En 1962 se publicó en Estados Unidos un trabajo científico titulado «Síndrome del niño apaleado» que incentivó de manera definitiva la atención a las víctimas de los malos tratos infantiles, incluyendo con ellos la reformulación de las medidas legislativas y la sensibilizarnos de la opinión pública respecto del problema. En los países europeos más desarrollados, se produjo un fenómenos similar en los años siguientes.
Habiéndose registrado una alta incidencia de querellas de maltrato de niños y un esfuerzo único por este mal fue aprobada en varios estados de Estados Unidos la Ley Número 75 el 28 de mayo de 1980, en la cual se establecía que un menor era víctima de "maltrato o negligencia" cuando sufría daño o perjuicio, o se encontraba en riesgo de sufrir daño o perjuicio en su salud física, mental emocional, o en su bienestar, por las acciones y omisiones no accidentales de sus padres o de otras personas o instituciones responsables de su cuidado. En esta ley se estableció la política pública de protección a menores.15
La atención de los expertos ha ido desde la casi concentración en los malos tratos de tipo físico a la apertura hacia, por un lado, la comprensión de los conceptos de negligencia y de maltrato emocional, y, por otro, el problema de los abusos sexuales. También, ha habido cambios en lo que se refiere a la percepción de los mal tratadores (en principio, identificados con personas con problemas psíquicos y/o pertenecientes a contextos socio-económicos muy atrasados; después, asumiendo el perfil variopinto del maltratados infantil) y en la forma de abordar los problemas (en principio, la separación del maltratado de su entorno; después, el intento de rehabilitar ese entorno).
Otro tipo de maltrato infantil, muy poco conocido es el llamado Síndrome de Münchausen por poderes, consiste en inventar una enfermedad en el niño o producirla por la administración de sustancias y medicamentos no prescritos. Generalmente se trata de un niño en la edad de lactante-preescolar (edad media de 3 años). Los signos y síntomas aparecen solamente en presencia de la madre (habitualmente el perpetrador del abuso), son de causa inexplicable y los exámenes complementarios no aclaran el diagnóstico. Este síndrome presenta una mortalidad entre 10-20%, y su impacto a largo plazo puede dar lugar a desórdenes psicológicos, emocionales y contractuales.
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